miércoles, 14 de noviembre de 2012

La forma lo es todo

De la intervención al Poder Judicial de Corrientes

Materia es todo aquello que tiene localización espacial, posee una cierta cantidad de energía, y está sujeto a cambios en el tiempo y a interacciones con aparatos de medida. En física y filosofía, materia es el término para referirse a los constituyentes de la realidad material objetiva, entendiendo por objetiva que pueda ser percibida de la misma forma por diversos sujetos. Se considera que es lo que forma la parte sensible de los objetos perceptibles o detectables por medios físicos. Es decir es todo aquello que ocupa un sitio en el espacio, se puede tocar, se puede sentir, se puede medir, etc.

Desde el comienzo de la filosofía, y en casi todas las culturas, se encuentra este concepto vagamente formulado como lo que permanece por debajo de las apariencias cambiantes de las cosas de la naturaleza. Según esa idea, todo lo observable está dado en sus diversas y cambiantes apariencias en un soporte o entidad en la que radica el movimiento y cambio de las cosas: la materia.

Una cuestión filosófica importante fue si toda la materia o sustrato material tenía un principio único o tenía diversas fuentes. Que dicho sustrato sea uno sólo, o varios principios materiales, (aire, fuego, tierra y agua), fue cuestión planteada por los filósofos milesios; los eleatas, en cambio, cuestionaron la realidad del movimiento y, junto con los pitagóricos, fundamentaron el ser en un principio formal del pensamiento, dejando a la materia meramente como algo indeterminado e inconsistente, un no-ser.

La relación dada entre las personas y las instituciones sigue el mismo patrón de la física como emergente científico moderno de la Filosofía. El Derecho es la matríz formal, el modo consensual de expectativa sobre el comportamiento del colectivo social y especialmente de aquéllos seres humanos circunscriptos a la función pública, las personas deben comportarse conforme el rol asignado, como los átomos que se agrupan singularizándose en sustancias definidas, así cristalizan las instituciones, poder judicial, ejecutivo, legislativo. Parece estar ello (el agrupamiento) vinculado a ciertas cargas eléctricas o bien, a sus polaridades específicas; siendo esto verificable en la electrólisis, proceso que introduce carga eléctrica a determinados elementos inviertiendo sus polaridades y generando un cambio que revela la aparición de una sustancia nueva. Los resultados del cambio de forma tienen relación directa con la materia prima y el procedimiento empleado. Un mal proceder puede provocar una explosión. O algún modo de corrupción de la materia.

Con el Derecho público pasa algo similar, no se puede aplicar cualquier procedimiento al modificar las instituciones y su relación con las personas, pues no son elementos desconectados, las sustancias tienen propiedades específicas según su polaridad, su carga eléctrica y los procedimientos que se les hayan aplicado. El poder Judicial es lo que es y funciona de su modo particular en virtud de los actores políticos que intervinieron para integrar a sus miembros, es decir, Poder Ejecutivo y Legislativo, pero no termina allí, pues los que deciden dar vía o no a los pedidos de juicio político son los miembros del Poder Legislativo.

“La pregunta acerca de si es posible intervenir sólo el Poder Judicial de una provincia parece a primera vista tener una respuesta afirmativa, por lógica derivación, ya que no cabe duda de que puede tener por destinatarios únicamente a cualquiera de los otros poderes. Sin embargo, a poco que se analiza el tema, se arriba a la conclusión contraria, ya que si analizamos los dos tipos de intervención a que hemos hecho referencia —protectora y reconstructora—, vemos que si se trata de la primera (invasión exterior o sedición interior), la intervención tendría por objeto apuntalar o restablecer a las autoridades legítimas (incluidos los jueces) - que no es el caso aducido - ; y si se trata de la segunda (para garantir la forma republicana de gobierno), no parece que pueda darse el supuesto. Ello así porque la causal se da, fundamentalmente, cuando no funcionan los controles interórganos, y no está garantizada la independencia del Poder Judicial. Si esto ocurre es porque los otros poderes presionan a los jueces, los condicionan o perturban, razón por la cual son responsables de la alteración de la forma republicana de gobierno, y por ende, pasibles de la intervención. No dándose tal circunstancia, una intervención al Poder Judicial únicamente, sólo podría tener por objeto destituir a jueces “molestos” del gobierno local o del federal, ya que si no se trata de falta de independencia, sino de ineficacia o mal desempeño de las funciones, la solución debe hallarse en los mecanismos institucionales de cada provincia (jury de enjuiciamiento o juicio político)”. En otro párrafo: “En efecto, al disponerse —como en la mayoría de los casos— la intervención de la provincia “en sus poderes constituidos, para garantir la forma republicana de gobierno”, y la inmediata caducidad de los mandatos del Poder Ejecutivo y de los miembros del Poder Legislativo, como la puesta en comisión de los magistrados del Poder Judicial, normalmente también se intervienen los órganos de control provinciales. Esto es así porque si la causal es la alteración de la forma republicana de gobierno, no se circunscribe sólo al órgano ejecutivo y a los miembros de la Legislatura y del Poder Judicial, dado que cuando se llega a tal situación —concentración del poder, subordinación del Poder Legislativo al Ejecutivo, falta de independencia de los jueces, etc.—, generalmente va acompañado por una ausencia del cumplimiento de la funciones por parte de los órganos de control (Contaduría, Tribunal de Cuentas, Fiscalía de Estado), de manera que el Interventor está facultado para remover a sus titulares si lo considera necesario”. Profesor Emilio A. Ibarlucía.

En caso de intervenirse el Poder Judicial, ¿Quién nombraría a los nuevos jueces?. Según la Constitución Provincial, en tal situación le corresponde al Poder Ejecutivo hacerlo. Es de suponer que volvería a nombrar a los mismos jueces, asimismo lo harían los legisladores, por eso la doctrina nacional se orienta a la intervención de los tres poderes.

Mónica Colunga 

Fuentes:
Wikipedia. Forma. Electrólisis.
Intervención Federal a las Provincias - Acerca de la conveniencia de una ley especial reglamentaria. Profesor Emilio A. Ibarlucía. Profesor Adjunto Regular de Derecho Constitucional de la UBA.

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