sábado, 2 de abril de 2011

MALVINAS, EL DEBATE PENDIENTE

* Orlando Pascua

El acontecimiento del 2 de Abril de 1982 marcó un hito en la historia de nuestro País. Fue un hecho político, social, económico y cultural que involucró a la mayoría de la sociedad argentina y fue un punto de inflexión en nuestra Patria.


Recordar el 2 de Abril no significa reivindicar la dictadura cívico-militar genocida, que con sus ansias de perpetuarse en el gobierno bastardeó una causa tan noble para el pueblo argentino. Los Comandantes nunca tuvieron la voluntad de enfrentar en serio al enemigo, porque mientras jóvenes argentinos ofrendaban su vida por la soberanía nacional, las empresas y la banca británica continuaban en nuestro país haciendo sus pingues negocios comerciales. Recordar el 2 de abril es mantener viva la memoria de lo ocurrido en el conflicto bélico y el papel protagónico que tuvieron los Combatientes, que a pesar de los estaqueamientos, torturas, malos tratos, mal alimentados y mal vestidos por parte de sus superiores actuaron con dignidad.

Es oportuno a 29 años del conflicto bélico poner en discusión todo lo acontecido, el Bicentenario de la Patria es un buen ejemplo de ello. De nada sirve esconder la basura debajo de la alfombra. El debate Malvinas es imprescindible. La mayoría de las veces cuando se hace referencia a los 649 caídos en el conflicto bélico se los define como héroes. Cabe preguntarse si el hecho de haber fallecido en Malvinas borran hechos y actitudes individuales anteriores. Es el caso de represores y torturadores de los centros de detención clandestinos que participaron en la batalla de Malvinas, y el caso de uno de ellos considerado hoy como el máximo héroe con plazas y calles en el país con su nombre. Según relatos de uno de los detenidos en la ex ESMA, el día en que el personal militar de ese centro de detención estuvo muy triste y consternado fue el 2 de abril de 1982, porque había muerto “Pablo” en Malvinas (“Pablo” nombre de “guerra” utilizado para los grupos de tareas). Estamos hablando precisamente del capitán Pedro Giachino. Héroe o villano?, es el debate que nos debemos. Así como nos encontramos hoy con varios oficiales que participaron de Malvinas que se encuentran detenidos por delitos de lesa humanidad. Héroes o Víctimas?, es otro de los debates pendientes. Es necesario reivindicar, profundizar, potenciar y retomar la Causa Malvinas no como un hecho aislado, limitado al pasado, sino que es presente y futuro, y como parte de la rica historia del pueblo argentino en sus luchas emancipadoras y por la justicia social, la verdad y la justicia. Pero también entender que el conflicto fue parte de la política de la dictadura, que los mandos militares fueron incompetentes e ineficaces y que se aplicó a los jóvenes soldados un trato inhumano, salvando las excepciones, y es por ello que al hablar de Malvinas hay que citar el tema de los derechos humanos. Es imprescindible que la sociedad y fundamentalmente la juventud tenga presente a Malvinas como la Causa de Unidad del pueblo más allá de lo sectorial, político, ideológico, cultural y religioso. Malvinas en 1982 fue una de las Cátedras de Soberanía Nacional y Popular más completa e integral. Nos señaló claramente, por un lado, a los pueblos hermanos y amigos (Latinoamérica y del “tercer mundo”) y por el otro a Gran Bretaña y sus históricos aliados, los EE.UU. y países europeos. A ellos los unía los intereses económicos y geopolíticos de mantener en vigencia sus políticas imperiales, y nosotros abrazábamos las banderas emancipadoras de nuestros pueblos como hace doscientos años atrás lo hicieron otros tantos compatriotas. La política actual del Estado Argentino, articulando alianzas con los países hermanos de la región latinoamericana y de otros países del mundo en función del reclamo y de nuestros derechos soberanos sobre las Islas del Atlántico Sur va en la dirección correcta, ejemplo de ello son las Cumbres del Mercosur, Unasur, etc. Es el camino más largo, pero que con seguridad tendrá el resultado que todos anhelamos. Hablar de Malvinas, es situar el concepto y definición de Soberanía en su verdadero contexto, significa entender a la SOBERANÍA en su concepto integral, que aglutina y comprende todo, en lo político, social, económico, educativo, cultural, laboral, habitacional, sanitario, laboral, y no tan solo lo geográfico territorial. Todo ello significa MALVINIZAR, Malvinas como Política de Estado. En estos nuevos buenos tiempos que estamos viviendo, tiempo en el cual se están recuperando conceptos fundamentales, tales como Soberanía, Autonomía, Democracia, Participación, Distribución, no solo en la Argentina -también en Latinoamérica y en otros países del planeta-, luego de la tragedia política, social y económica que significó el denominado Modelo Neoliberal con sus terribles consecuencias de indigencia, pobreza, impunidad y extranjerización, la CAUSA MALVINAS tiene una mayor vigencia aún. Es necesario al hablar de Malvinas, señalar las diversas interpretaciones que dan determinados sectores: Los dueños del poder en Argentina quienes compartieron junto a la dictadura el despojo y la degradación económica, social y política, pero que ante el enfrentamiento con sus mentores ideológicos, pusieron distancia, ensombreciendo el conflicto, presentándolo como algo pasajero, producto de la intransigencia conservadora británica. Otros, que no comprendiendo la “cuestión Malvinas” y la causa anticolonialista y antiimperialista de Malvinas confundieron a ésta con el régimen militar y pontificaban que la “derrota de Malvinas es terminar con la dictadura”. Aquellos, que ante la permanencia de las estructuras sociales, económicas, políticas y culturales en manos de los representantes del pensamiento dependiente acentuó el proceso de desmalvinización desde el mismo 14 de junio de 1982, por aquellos que apostaron a la derrota. Nuestra historia es rica en la lucha por la Soberanía Nacional y la Integración Regional y Latinoamericana; pero, históricamente también en nuestro país hubo y hay dos líneas de Pensamiento, uno el Nacional y Popular hoy en vigencia, y el otro (antinacional y antipopular) el Liberal-conservador, reflejándose ambas en los Partidos Políticos, Fuerzas Armadas, Iglesia, Instituciones intermedias, entre otras. Una vez más reiteramos: Malvinas, encierra la concepción integral de soberanía. Malvinas integra todo; lo político, lo social, lo cultural, lo económico, lo educativo, lo territorial. Si hablamos de Recursos Naturales, hablamos de Malvinas (pesca, hidrocarburos, exploración y explotación de petróleo, etc.). Si hablamos de Desmilitarización, hablamos de Malvinas (base militar británica de Mount Pleasant, ejercicios militares). Si hablamos de Pueblos Originarios, hablamos de Malvinas (mas de un 20% de los que participaron y cayeron en Malvinas fueron hermanos Qom, Wichis, Pilagas, Guaraníes, Tehuelches y otros). Si hablamos de Integración Regional Latinoamericana, hablamos de Malvinas (el 82 demostró claramente esa Unidad, y hoy tenemos al Mercosur, Unasur, etc.). Si hablamos de Geopolítica, está Malvinas como un lugar estratégico política y militarmente. Si hablamos de Derechos Humanos, Crímenes de Guerra y Delitos de Lesa Humanidad, hablamos de Malvinas, (hoy lo demuestran las denuncias presentadas ante la Justicia Federal, en el marco de la Memoria, la Verdad, la Justicia y la Soberanía). Y si hablamos de Democracia, Malvinas está presente (ella posibilitó la recuperación de la Constitución y la Leyes). Malvinizar Malvinas es hablar de integridad territorial, de soberanía social y política, de destino nacional autónomo, de alianzas estratégicas, es hablar sobre las cosas que aun nos faltan y que estamos en proceso de recuperar. * Orlando Pascua Combatiente de Malvinas Trabajador de Prensa Coordinador Nacional Red Compromiso Social por Malvinas

1 comentarios:

Debate Popular-Julio dijo...

Hablando de Heroes y villanos en que parte entra del humano el sacrificio y que tiene que ver con el perdón.
Hay una forma de que la verdad empañe el sacrificio y el perdón.