jueves, 30 de septiembre de 2010

LA POESÍA COMO INICIO Y EXCUSA



Por Francisco Tomás González Cabañas http://www.franciscotgc.com.ar/portada2.htm


Son muchos los pensadores que afirman que el ser mismo, nace o proviene del lenguaje poético, son muchos los poetas que en sus letras y en su sentir, así lo expresan. Existieron otros, que escudados en la interpretación de los valores fundamentales, o la poesía misma, se abstuvieron de participar o de manifestarse ante procesos traumáticos para la humanidad (un filósofo en pleno nazismo, declaraba que no estaba enterado de lo que ocurría, porque se encontraba releyendo a los griegos). En nuevos tiempos borrascosos para la provincia, están aquellos que prefieren hacer hipótesis, acerca del inicio de la filosofía en el poema Homérico la Iliada (como el caso que transcribimos) u otros temas que no refieran a la actualidad política, antes que tomar partido por una nueva disputa en donde todos sabemos del resultado final. Para aquellos que tuvieron la posibilidad de educarse y que optan por no ser rehenes de un enfrentamiento sin sentido, el siguiente refugio literario y para el pensar.

El Poema de Homero, como inicio del pensar occidental.

Un enfrentamiento entre individuos que pertenecen a un mismo grupo o comunidad. Una diferencia que suscita una cruel contienda. Un combate que se desarrolla y culmina, excesivamente influenciado por los manejos ilógicos de seres semi-divinos. Un desequilibrio magnánimo, padecido por las comunidades en disputa. Un aquelarre de macabros padecimientos. Un poético suceso, narrado maravillosamente. Una obra literaria que deslumbra con sus excelsas partes, que no solo brillan por esta condición sino que también conforman un todo considerado como una de las más grandes construcciones aportadas por la humanidad.

Nadie podrá refutar radicalmente este conjunto de aseveraciones, pero ¿a que apunta verdaderamente este texto?, en el cual se apoyan , de alguna u otra manera las creaciones escritas posteriores que fundan el pensamiento occidental.

Existen diversas opiniones acerca de esta pregunta. Una de las interpretaciones con mayor peso, es la elaborada por el filósofo alemán F.Nietszche que sitúa un particular esquema ontológico que de alguna manera sostiene su tesis acerca del eterno retorno, tomando una confrontación central entre las líneas divinas, apolíneas y dionisíacas, que a partir de estos opuestos interpreta a cada parte como argumento del devenir a una (lo dionisíaco) y negadora de este a lo otro (lo apolíneo).

Pese a que este esquema ayuda a Nietszche para sostener su creación metafísica (o que no la reconoce) concatenada con su comparación histórica (entre su Alemania insuflada de intelectualidad y el mundo clásico) esta interpretación no peca de carencias argumentativas.

Partiremos desde la terrible confrontación, entre aquellos representativos individuos, para tratar de considerar cual es la relación entre tratar de marcar a fuego las diferencias entre los individuos (lo múltiple) que se encuentran subyugados a una idea común (lo uno) la muerte y las maravillosas intenciones de los pensadores posteriores, que continúan con esta temática predicamental del ser, hasta que en un momento se llega a recorrer todo el sistema que funda el pensamiento especulativo (la relación Sujeto- Objeto).

Creemos que Homero intencionalmente modela este relato, con el claro objetivo de que las próximas generaciones se encarguen de pensar , lo que hasta hace muy poco otro gran pensador Alemán, padre de la Postmodernidad, exhortaba que sus contemporáneos hagan con su libre albedrío.

La cólera canta, oh diosa, del Pelida Aquiles Maldita, que causo a los aqueos incontables dolores, Precipito al Hades muchas valientes vidas De Héroes y a ellos mismos los hizo presa para los perros Y para todas las aves – y así se cumplía el plan de Zeus-, Desde que por primera vez se separaron tras haber reñido El Átrida, soberano de hombres, y Aquiles, de la casta de Zeus.

Observamos grandes mensajes a interpretar en este comienzo del texto Homérico, consideramos de vital importancia iniciar nuestro análisis a partir de una pequeña investigación del contexto histórico.

Tales de Mileto (640 ac –548-545 aprox.) y por ende obviando el texto que hemos tomado, nos parece más conveniente el desarrollar primero el pensamiento de estos individuos (hasta Parménides inclusive) para determinar como estas producciones son una condición de efecto según nuestra interpretación de la causa, que la desarrollaremos una vez concluido el primer paso.

¨ Jerónimo dice que Tales midió las pirámides a partir de su sombra, después de saber la hora en que nuestra propia sombra iguala a nuestra estatura ¨. Esta observación de un fenómeno natural, demuestra un reflexionar que vincula lo táctil o aprehensible y lo alejado o intangible. Es decir (considerando obviamente las conclusiones de Tales en su teorema de la presentación del concepto profundo de similitud en el espacio formal de los transportes) que busca una misma explicación para dos acontecimientos que anteriormente no poseían ningún tipo de vinculación. Aquí la historia pasa por un gran punto de inflexión, ya que de que manera una observación o un con- tacto que interpreta una proyección ajena del sujeto que la produce (los rayos del sol) puede legitimarse con la realidad de un objeto que solo actúa con el simple encontrarse en un determinado lugar (pirámide). Por donde se podría localizar la solución, en la physis, en la praxis, en el nomos.

Tales sin proponérselo descubre todo un problema metodológico y mareado por tantas inseguridades afirma que el agua es la realidad de todas las cosas. Completamente desligado de explicaciones fantásticas (¨ la fuerza de la fantasía es especialmente fecunda en concepciones rápidas y en la percepción de semejanzas, la reflexión viene después, con sus medidas y patrones, tratando de sustituirlas por causalidades) y concibiendo la unidad del ser, bajo la fachada de un elemento material.

Continuando con nuestro recorrido cronológico nos encontramos con Anaximandro (610 ac –547 ac) que además de ser el primero en escribir un libro en prosa (por lo menos eso nos dicen las doxografías) orientó sus especulaciones dentro del esquema mismo de Tales, pero avanzando a través de un camino lógico y aporético. ¨Anaximandro habla de lo que esta aparte de los elementos a partir de lo cual se generan e induce la imposibilidad de que puedan ser lo infinito, ya que con la intención de que el elemento fuera infinito, no propuso que fuera Aire, agua, o alguno de los restantes ¨. Observamos la lógica, ya que se pregunta precisamente la justificación de un ser vinculado a la unidad existiendo una diversidad, que no se encuentra, ni en los cuatro elementos, ni en lo intermedio, si no que solo repara en una conformación indeterminada del ser. Es decir en múltiples condiciones particulares, que pese a ser una nueva perspectiva de un mismo objeto, no trasciende, pero si cuestiona al sistema de definiciones materiales.

Anaxímines (560ac- 525ac) natural de Mileto, es tomado también como un individuo que realizó observaciones interesantes acerca del estadio cósmico. Propuso al aire como principio de las cosas y los relaciono con una entidad divina, responsable tanto de la generación como de la disolución. Nombro por primera vez ¨ al cosmos o una comunidad de las cosas sujetas al orden y a justicia ¨. Es el momento de la fractura total con las representaciones religiosas habituales a costa del estudio profundo de los objetos naturales vistos como sujetos generadores. Todas las conclusiones, sea la condensación y rarefacción (la multiplicidad a partir del cambio de estos elementos ) o el movimiento ( eterno por el cual se produce la transformación ) están sujetos a las consideraciones en sí (es decir no se hace uso de explicaciones tendientes a representar o simbolizar lo que se trata de comunicar) y de alguna manera el camino ya se encuentra bastante recorrido, es por esto quizá que luego hizo aparición con innovadoras interpretaciones el gran Pitágoras.

En realidad, es una autoridad mística, ya que solo pequeños esbozos pueden ser aceptados como integrantes de cierta verosimilitud.

Ya su nacimiento es una verdadera situación compleja, en donde lo divino se mezcla con lo providente y con lo real, por esta situación (que acapara muchísimos ejemplos que nos apartarían de nuestros objetivos) debemos manejarnos con suma precisión, además existe una vinculación del protagonista con lo que luego de su muerte sería todo un movimiento ¨ el pitagorismo ¨, en donde generalmente otros comentadores de gran renombre no hacen mella para tratar de conseguir alguna diferenciación entre las doctrinas del maestro y de sus seguidores, lo cual implica mayores inconvenientes.

Pese a determinar taxativamente el área abstracta del ejercicio matemático o de los elementos, la visión de Pitágoras acerca del mundo en sí, se corresponde con la primera aseveración definitivamente homologada. Es decir que los números formaban o constituían (en partes pequeñas, difíciles de observar) la entidad completa del universo. Tales así que al dar tanto significado, a lo que luego Aristóteles llamaría una de las tres ciencias teóricas, lograron demostrar ciertos postulados y discriminar ciertas evidencias, ocultas por falta de investigación.

Se pueden nombrar, las razones conmensurables (las que se pueden expresar por intermedio de números enteros) y las inconmensurables (las que no se pueden expresar más que por números no enteros), las definiciones geométricas de determinados postulados (el que lleva su nombre por ejemplo), el conocimiento de la suma de los ángulos de un triángulo y demás cuestiones que por cuestiones de espacio no se pueden abordar.

Ahora bien estas consideraciones (solo algunas y someramente planteadas) relacionadas con el sujeto que construye un objeto con el fin de ser objeto de su subjetividad, evidencian un alejamiento de las explicaciones sometidas a los elementos naturales e instaura un nuevo campo para situar la definición. No es para nada necesario el analizar exhaustivamente la doctrina de la trasmigración de las almas (que da pie a la inmortalidad y de alguna manera niega la dualidad de materia y forma en el ser) para afirmar que con Pitágoras se consigue un nuevo campo dentro del joven espacio especulativo.

Podríamos inferir que hemos concluido con una primer parte perteneciente al estudio de los efectos que nos permitirán sostener nuestra interpretación de la causa (o sea el primer verso de la Ilíada), convencionalmente esta parte primera (quizá por la poca información fehaciente o por falta en la exhaustividad investigativa) solo es tomada como un paso obligado para la segunda parte, a la que se considera como el momento metafísico inicial. Una vez que recorramos este trayecto, dejaremos el espacio abierto para las opiniones pertinentes, ya que este problema que nombramos es todo un tema que por el momento no hace a nuestro objeto de investigación.

Heráclito propone su definición tomando un elemento natural, el fuego. Pero lo realmente valedero en su construcción teórica es la destrucción de todo lo múltiple, que lo lleva a afirmar lo uno, pero como esta aseveración la realiza metafóricamente entonces pareciera que solo destruye el mundo unipolar aceptando todos los particulares. Dentro del estricto campo de la lógica los planteos Heracliteos, tal como están formulados pecan de contradictorios (como lo denuncia Aristóteles), pero intentemos observar alguna de sus afirmaciones ¨ este mundo, el mismo para todos los seres, ninguno de los hombres ni de los dioses lo creó, sino que fue, es y será siempre fuego siempre vivo, que se enciende con medida y se apaga con medida ¨

Ante esta concepción circular que comienza señalando un sinnúmero de diferencias (con la que había logrado justificar el porque del principio del fuego) Heráclito se enfrenta a una inconmensurabilidad tan magnánima que solo atina a explicar tal situación como un acto de castigo a la hybris.

Como todo individuo preocupado por algo tan deslumbrante y a la vez tan poco tentador, presento una división entre despiertos y dormidos, es decir entre los que saben lo que hacen (filosofar) y los que simplemente viven. Más allá de esta consideración social, como pudimos observar Heráclito no solo esta pensando en el campo de acción pitagórico( la abstracción) si no que supone un constante fluir, que tiene de particular el hecho de manifestarse en un tiempo y momento determinado y de general el de concentrar todas las diferencias en la nada más obscura.

No resulta extraño el que a partir de este momento se empiece a divisar con mayor claridad el hilo conductor de la problemática filosófica, avanzaremos un poco más para tratar de trasladar claridad a lo que se muestra tan falto de luz. Pese a esta construcción de alguna manera ontológica ,¨ Heráclito obra en base del comportamiento humano y al de mostrar que este actuar esta relacionado con la ley del cosmos ¨.

Llegamos al momento de Parménides, el cual todavía ronda, gracias a sus postulados, por el sistema de todo el que intenta aproximarse a la gran aporía filosófica del ser y la nada.

Comenzaremos tomando algunas particularidades de su maestro Zenón. Este postula la imposibilidad de cubrir una longitud finita en un tiempo finito, ya que una longitud finita, contiene un número infinito de puntos . Es decir que niega la existencia de movimiento alguno, otra gran paradoja es la que lleva el nombre de Aquiles y la tortuga(la problemática del punto de partida de un perseguido más lento y el alcance de un perseguidor más veloz que debe pasar por el punto de partida del perseguido) también encontramos afirmaciones en contra del llamado movimiento cinematográfico(o constituido por intermedio de intervalos) todas estas definiciones teóricas acerca de lo matemático nos bastan para presentar al excelso díscipulo.

¨ Y nunca prevaleciera eso del que no ser sea sino aparta tu el pensamiento de ese camino de investigación ni te fuerces por este camino la costumbre de larga experiencia de dirigir unos ojos que no ven y un oído que retumba y la lengua, sino juzga con tu razón el argumento muy debatido que te he formulado¨

Con esta contundente expresión poética ( habría que ser consciente del valor genérico de la expresión, vemos en Heidegger ¨ la esencia poética del pensar guarda el reino de la verdad del ser ¨) tenemos todo un espacio que no solo abarca la total dimensión de los textos platónicos relacionado estrictamente con una ontología (el Parménides y el Sofista) sino también un amplísimo espectro acerca del considerado fundador de la metafísica.

No queremos pecar de ilusos pero ante determinante problema la única salida posible es hacer realidad el hecho de pensar esa nada impensable, de esta manera nuestras intenciones discurrirán por el mero camino de la intención que creemos es en definitiva la exhortación parmenídea. Observemos sino el siguiente comentario, ¨ el devenir corresponde a la salida y al regreso a la nada por parte de los entes..... Puede pensarse en el antes y el después, sin pensar en el ser y la nada, a los cuales la filosofía se dirige desde un principio ¨. Es claramente observable que aquí surge la necesidad de interponer un elemento (sea cons- ciencia o Subs- tancia) para intentar llegar a una salida ( el caso más próximo en la historio lo proporciona Aristóteles) entre el ser y lo que le permite ser lo que es a diferencia de lo que le podría permitir no ser.

Dentro de los grandes interpretes de la sociedad y la cultura antigua, podemos nombrar a grandes historiadores, que bajo la suspicaz pretensión de realizar, por intermedio, de reflexiones de las estructuras sociales, un compendio coherente y logrado de la conformación de la Grecia clásica a autores cómo Fustel de Coulanges. El eminente erudito francés, aborda un trabajoso relato, dentro del cual centra la atención en la conformación familiar de los pueblos prehelénicos, los combates territoriales y la disputa de las clases dominantes y sus confrontaciones de índole social, es decir un texto por el cuál se pueden observar las actitudes paradigmáticas del griego común y sus manejos ante los diferentes tipos de realidades, por los cuáles la sociedad de aquel tiempo lo obligan a transitar. Dentro de este esquema de interrelaciones de yugos familiares, el autor nos conduce a una perspectiva ligada a los grandes sucesos acaecidos en una cultura antigua que tanto a dado al mundo y en particular a occidente. Si bien es cierto, el texto de Coulanges, no indaga en forma exhaustiva en consideraciones filosóficas, es de notaria evidencia el traslado conceptual que el autor realiza bajo los sentados parámetros de la virtud, el ideal de justicia y la soberanía ciudadana que, según este, van señalando los ejes centrales de una cultura sustanciosa o sustanciada, tanto en un presente, ya perpetrado en un pasado, como en un pasado sellado en el futuro, pues aquella Grecia descripta por Coulanges, aún hoy nos entrega vestigios de insondables problemas en cuánto a lo social, político, religioso y metafísico.

Ya con una gran dosis de una búsqueda racional, intentaremos ahora internarnos en el mundo indefinible de lo mitológico. El quid del término especifica una construcción fantástico- racional, que involucra una explicación acerca de lo oculto, en definitiva una creación ( ¨ vivir en forma creadora es un estado saludable ¨) del intelecto con el claro objetivo de relativizar las barreras que se imponen a la existencia. Por supuesto que esto supone toda una reglamentación que rige un ritmo de vida pero veamos hasta que punto exige al ser un pensamiento abstracto o relacionado con lo más puro de su esencia.

¨ El Dios de todas las cosas apareció de pronto en el caos y separó la Tierra del cielo.... ¨ además textualmente habla acerca de la creación de un hombre con determinadas condiciones y demás cuestiones que solo hacen a des-ocultar leves problemáticas existenciales. Es decir a una simple información tendiente a contentar a un mundo de dormidos.

Por supuesto que algunos textos mencionan la causalidad del pensamiento especulativo, gracias a la problemática instalada por las construcciones míticas, el caso específico es el de el enfrentamiento de Edipo con la esfinge, en donde supuestamente se abandona un pensar fantástico( del griego que significa apariencia) por el hecho de mantener la vida ( ya que si Edipo no contestaba bien el interrogante iba a ser devorado por la esfinge), el cambio abrupto dado por una cuestión vital de existir o no existir. Más allá de estar de acuerdo o no con esta postura es universal la consideración de que el abandonar (en manera tajante) el pensamiento mitológico se debe a una causa puramente radical del ser humano (podría ser el de tratar de buscar el ser).

Por supuesto que el gran problema a resolver en la mitología Griega, es la división de los cultos entre lo Dionisíaco y lo Apolíneo, existen bastas diferenciaciones, pero nos encargaremos de tomar las cuestiones más filosóficas.

Nietszche dispuso su teoría del eterno retorno en base a estas dos líneas, una concerniente a la visión de la vida como expresión romántica (lo primero) y otro como expresión Cristiana (lo segundo). La base argumentativa del sistema implicaba un determinado comportamiento según cada corriente, por lo menos cada modo o estilo de representación divina significaba una definición en cuanto a las maneras de enfrentar a la eternidad (ver la interpretación Heideggeriana de la frase ¨ Dios ha muerto ¨).

Ahora bien, cuál es la relación que legitima el primer canto Homérico con esta mini descripción del pensamiento Griego antiguo y de sus lucubraciones arretos (que no tienen razón). Sería risueño tratar de entablar un circuito de causa- consecuencia, irrisorio el proponer una especie de secuencia monádica. Ya que si bien todos los procesos de la historia toman del pasado por determinación natural ( en el caso donde más claro se observa es en el procreación) no por este argumento tajante habría que universalizar determinados acontecimientos de peso por una simple cuestión de cronología.

Consideramos hermeneúticamente una cierta exigencia Homérica, ligada a una cuestión de reflexión y no de comportamiento social (esta distinción tiene por objeto una misma situación de compromiso, que solo apunta en diferentes direcciones de una misma meta ¨ la literatura se muere si se la reduce a la inocencia, a las canciones. Si cada frase escrita no resuena en todos los niveles del hombre y de la sociedad, no significa nada.¨) es por esta simple razón que para sostener nuestra interpretación. Tomamos las respuestas, que junto a la pregunta generadora conforman un todo lógico.

Veamos, pues la relación entre el contestar y el porque de nuestra interpretación del preguntar.

Dentro del texto homérico (el primer verso) notamos que el sujeto de la acción es la cólera, es decir un objeto que se interpone entre el sujeto mismo (el ser) y la definición objetiva. El receptor es la divinidad (lo que vendría a ser una explicación mitológica), la acción se dirige a la responsabilidad (¨ que causo a los aqueos...), continúa con una descripción sumamente macabra que solamente esta regida por una grandiosa arbitrariedad. Finalmente construye una disputa (mensaje metafórico) entre la divinidad y el hombre.

El texto luego avanza destacando el furor y la frialdad de la guerra, con la intención de recordar el sufrimiento en el definitivo asentamiento conseguido por los Jonios, utiliza un sujeto intermedio (la cólera) para que los lectores se representen una realidad por intermedio de un símbolo (se impone un tercer miembro en la definición), la exhortación a la responsabilidad es un enjaretar la situación, un ceder una cuestión que debe ser propia a todos los particulares, la vinculación con lo divino es obligación ya que no hace a la verdadera temática a la que el texto se ocupa y se encarga de las creencias del vulgo y del mismo autor.

Creemos que el texto literariamente intenta hacer buscar un saber, una verdad, esta que es la manifestación del ente, debe ser aprendida para luego intentar llegar al ser.

Ya hemos asumido un punto de partida refutado por Gadamer, el de interpretar un sentido del inicio bajo textos o autores que no adscriben a un terreno sólido, como sería el caso de Platón y Aristóteles, entendemos que estos mismos protagonistas del pensar al haber elaborado diversos comentarios y estructurado particulares análisis de pensadores anteriores tomaron serios trabajos y creaciones de quienes criticaban. Con esto nos basta para no tomar con dogmatismo el postulado vertido por Gadamer que le proporciona falta de rigor histórico y cierta ausencia de interpretación a los textos que nosotros (en particular con la Ilíada) y la mayoría (partiendo desde Tales) proporcionan a un estudio cronológico del saber filosófico.

Consideramos por esto que el texto de la forma en que esta construido no es más que un precedente, que gracias a nuestro análisis, se nos revela como interesado en el ente. Entonces como obviar una construcción literaria que apunta a la segunda pregunta filosófica de rigor, porque situarla como una simple saga si nos exige determinadas respuestas que hacen al pensar. Buscando con detenimiento podremos encontrar posibles salidas a las preguntas, que si las descubrimos recibiendo un buen preguntar tendremos la mitad del camino solucionado en la gran aporía filosófica del ser y la nada.

Somos conscientes de la oscuridad de nuestra conclusión, que nace desde ¨ una mirada objetivadora: en el momento en el que se reduce al otro a objeto observado, por lo tanto se suprime el carácter recíproco de la mirada, por lo tanto ante esta afirmación y ante un método que busca al ser a través de sus atributos se consigue al ente (Heidegger) que según nosotros solo encontrará al ser en cuanto se dedique a la búsqueda de la verdad como objeto (Platón).

Por Francisco Tomás González Cabañas
Escritor

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