jueves, 4 de junio de 2009

Custodiar la imaginación

Cuando en los años 60’ Jean Paul Sartre expresó “la imaginación al poder” (consigna libertaria si las hay) no habrá siquiera rozado por su mente la aplicación que tendría su discurso en nuestras tierras guaraníticas. Cierto es que la palabra es vacua sin un intérprete, así es que con mayor o menor talento muchos emprenden la tarea de prestarse a la partitura del pensamiento, como el músico que sin el virtuosismo de Mozart o Bach persiguen sus sonidos y sus tiempos sin atinar ambos. ¿De qué estoy hablando? Me refiero al incidente de ésta fría mañana de jueves, en la que una centena de policías custodiaban la entrada del ministerio de educación, que además se encontraba vallada y alambrada. ¿Qué cuidaba tanta gente?, afuera un grupo de gremialistas docentes le recordaban los acuerdos firmados en las paritarias nacionales (recomposición del básico, titularización, recuperación del escalafón de la carrera, etc). Es claro que protegían el imaginario cargado de temores de la ministra de educación y tal vez también el de su esposo, el gobernador, quienes recientemente suspendieron el acto del 25 de mayo, quizás preocupados por la posibilidad de que algún sector disconforme con la actual gestión se hiciera presente con pancartas.
El temor suele ser la proyección de la culpa, existe una expectativa de lógica respuesta del otro en virtud de una acción propia. Veámos un caso, Gerardo Marturet de SUTECO (entidad base de CTERA) nos recordaba cómo votaron nuestros legisladores nacionales, citó el voto negativo a la ley de financiamiento educativo, asimismo a la reciente ley de reforma educativa. Extraño comportamiento oposicionista, pues de haber triunfado ésa postura política la educación pública estaría totalmente desmantelada.

Se puede bajar o escuchar lo que dijo Gerardo Marturet aquí.

El excesivo operativo de seguridad puso en evidencia que el efecto invernadero de la publicidad oficial no los pone a cubierto del clima real de descontento social y siendo éste un pueblo pacífico que difícilmente dañe físicamente a las autoridades, debemos entender que el montaje escénico tiene otro objetivo, el de la victimización ante la amenaza imaginaria; en su lógica discursiva pretenden poner a los que reclaman en la posición de verdugos, pues intentan convidar a otros su sensación de persecución. Difícilmente lo logren, en realidad dan imagen de inseguridad y acorralamiento como si el jardincito fuera cada vez más pequeño.

La foto es de DelPlataCorrientes

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