sábado, 30 de mayo de 2009

1.999: La interferencia en el tanque del Hogar escuela

Desenmascarar la maldad


Un frío 30 de mayo de 1.999 descubrimos el lugar desde donde se interfería nuestra emisora, en aquél tiempo funcionábamos en otra frecuencia con el nombre Libre, contábamos con una mínima legalidad consistente en un amparo favorable en la justicia federal, razón por la cual, aunque habíamos expuesto la situación a la gendarmería, se demoraba la operatividad de la "Thompson Spectrum", empresa concesionada por el entonces presidente Menem para controlar el espectro radioeléctrico y verificar en el terreno la situación a fin de que, quienes fueran los responsables, cesaran el daño.

A pesar de nuestra situación precaria, considerábamos, al igual que ahora, que el derecho es algo por lo que se lucha y la libertad es algo que se conquista, consecuentemente junto a técnicos e ingenieros trabajamos en la localización de la fuente de emisión que operaba en nuestra misma sintonía (sin emitir audio) al sólo efecto de borrar nuestro contenido discursivo del dial. La persistencia de Luis Polischuk dió sus frutos, hallando finalmente el origen de las ondas herzianas gemelas, que reciben la denominación de portadora. Para sorpresa de todos, era un sitio propiedad del Estado, el tanque de agua del Hogar Escuela; eso explicaba por qué cada vez que el grupo de investigadores se acercaba a la zona aparecía un enjambre de vehículos pertenecientes a la D.T.S (Dirección de Tránsito y Seguridad) de la Municipalidad de la Ciudad de Corrientes, que estaba gobernada por Tato Romero Feris, quien ejercía el poder en el plano real (aunque institucionalmente había sido electo Pedro Braillard Poccard como gobernador de la provincia se reportaba en los hechos con T.R.F).


Decidimos hacer la denuncia en el Juzgado Federal y solicitar el procedimiento de verificación y secuestro de los equipos localizados. En el marco de nuestra frágil legalidad era incierto el resultado; confiábamos en la progresión del derecho, reconocida que fuera nuestra existencia debiera protegerse nuestra actividad. Aún así en la comprensión de que lo nuestro es un trabajo social y que lo vulnerado era el derecho a la información de la ciudadanía procedimos a denunciar públicamente a través de nuestros micrófonos la situación; el resultado fue la ocupación masiva del Hogar Escuela por nuestros oyentes en un aguante de 24 hs. hasta que se logró el procedimiento judicial ordenando a la gendarmería retirar el equipamiento.
Durante ése lapso, desde el hallazgo, la denuncia, posterior ocupación pública y finalmente el procedimiento oficial pasaron muchas cosas. Tras el ingreso al predio público fuimos denunciados por la directora por presunta invasión de la escuela, la policía intentó detener a las personas que ingresaban pero cada vez eran más, a medida que pasaban las horas se fue convirtiendo en una multitud. La consigna que habíamos puesto era que no se permitiera subir a nadie hasta que llegara la gendarmería con el Juez u oficial de justicia a cargo del procedimiento, eso ofuscó a ciertos "voceros de la confusión" (Paladini, Moreyra, Martínez Llano) que pretendían subir hasta el lugar en el que se encontraba el transmisor y arrojarlo frente a todos, lo que hubiera borrado los elementos que probaban el daño real y la responsabilidad de las autoridades. Otros la emprendían contra el Juez Federal Soto Dávila, que aunque no fuera santo de la devoción popular, era la única firma capáz de ordenar el procediemiento que nos liberaría de la interferencia y pondría en evidencia, tras la verificación técnica, la responsabilidad de las autoridades de aquél tiempo (Tato Romero Feris, Vasco Schaerer, Pedro Braillard Poccard, etc) en los hechos. Finalmente estaba quien decía: ¡si no hay condena el tiempo me dará la razón! ¿qué quería decir eso, que en el fondo esperaba que todo saliera mal?, la psicología expone que hay personas que triunfan fracasando siendo el pesimismo su bandera vital.



Es necesario tener los pies sobre la tierra para darse cuenta que lo que está expresado en la letra de la ley no es "lo real" sino una aspiración humana de justicia por lo tanto luchamos por nuestros derechos todo el tiempo de nuestras vidas, nacemos en el marco de una configuración política asimétrica que nos precede y forzamos sus límites con cada paso en la incertidumbre que damos en pos de nuestras metas. Hallar la portadora fue una experiencia hermosa y aleccionadora sobre el funcionamiento del poder y sus métodos; pero también de autoconocimiento individual y colectivo.

Encontramos solidaridad y generosidad en desconocidos, compañerismo en luchadores consecuentes (referentes de SITRAJ, de SUTECO, Mario Marturet de la D.C,entre tantas organizaciones gremiales) y apoyo en legisladores nacionales responsables.
A raíz de la masividad generada al día siguiente los medios no pudieron obviar cubrir el acontecimiento. Haber puesto en evidencia, con pruebas, la mecánica perversa del poder de entonces fue un logro en conjunto con el pueblo que se autoconvocó al efecto y que sintió la mism a gratificación que nosotros al ser parte de ésa experiencia colectiva.



Entre los que intentaron subir (antes de que llegara la justicia) estuvo Julio Karauni (presunto responsable en el expediente), técnico en comunicaciones de Tato Romero Feris, trabajaba para la policía y la municipalidad y se jactaba de que Tato R.F le había regalado su camioneta 4x4, tras ser impedido y arrinconado por el pueblo que se hizo presente, huyó a esconderse en la casa de la directora del establecimiento quien le proveyó de vestimenta para no ser reconocido y burlar a la multitud. Hoy día reconoce haber sido el autor material de las emisiones.
La explicación inicial que nos daban (antes del procedimiento) era que se trataba de equipos del Ministerio de Salud Pública y que el ministro (Juan Pedro Schaerer, alias Vasco) había solicitado su instalación pues servían para mantener la comunicación entre los hospitales.


Un dato interesante es que originalmente captábamos ésa señal en las inmediaciones de F.M Total, propiedad de Montanaro, presunto dueño del transmisor secuestrado del Hogar Escuela.











Thompson Spectrum Argentina vino a descubrir la interferencia pero llegó tarde.


Nuestra experiencia con la interferencia instalada por el poder político de aquéllos años nos hace ver como una necesidad insoslayable una nueva ley de medios audiovisuales que contemple éstas situaciones implementando maneras de evitarlas o corregirlas cuando se presenten. Nosotros lo hicimos con el consenso popular, apropiándonos del derecho. Pero sería bueno que se tomara en cuenta para la creación de leyes que nos protejan.

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