martes, 3 de marzo de 2009

Sandra Mendoza: Pasión y Vehemencia

Ríos de tinta se han derramado recientemente sobre el temperamento de Sandra Mendoza, la ministra de salud pública y esposa del gobernador Jorge Capitanich. Sin embargo el tema no es nuevo, de hecho a fines del año pasado se registró en cámara de diputados una situación particular cuando una legisladora se refirió a la ausencia de "ciertas comprometidas representantes del pueblo", lo que ofuscó a Mendoza, quien no dejó pasar la ironía, pues tal vez la interpretó como un ambiguo ataque verbal que la deslegitimaba en el carácter fundamental de su hacer. Ella no admitió que se dejara entrever cierto desentendimiento con las luchas de los trabajadores y justificó su ausencia en virtud del tratamiento médico que recibe a raíz de un serio problema oncológico que la aqueja. Algunos medios publicaron el video sin dar cuentas de la razón de su enojo, cosa que no podemos tomar como algo "inocente".

Sandra Mendoza enojada en cámara de diputados
Video tomado del Perfil de Fontevecchia

Tiempo después la vehemente diputada renunciaba a su banca para dar paso al referente de Barrios de Pie Carlos Martínez e incorporarse al gabinete de su esposo como ministra de salud pública, lugar en el que fue confirmada últimamente. El día de su asunción se produjeron revueltas en la peatonal a raíz de un forzado desalojo protagonizado por empleados municipales que se enfrentaron a vendedores ambulantes, momentos candentes que dejaron como saldo un periodista herido de gravedad. El caso es que durante los acontecimientos citados se escuchó la voz de varias personas muy humildes, mujeres jóvenes que mientras eran retiradas de allí decían: "Sandra Mendoza tiene más huevos que su marido". Era notorio que para ésas personas desposeídas y arrojadas por el sistema a la sobrevida a la manera de buscavidas la ministra de salud significa algo entrañable, muy propio; ¿será tal vez que su carácter magmático es interpretado como autenticidad, o sinceridad sanguínea tal vez?.
Cierto es que nadie desconoce en Chaco los momentos de furia de Sandra Mendoza,pero también es verdad que saben qué los provoca y por ello lejos de escandalizarse muchos sienten empatía. Desde sus tiempos de militante la enojaba la injusticia, el hambre, la pobreza y la enfermedad; tal vez porque mamó el compromiso político de cuna lo que también la enfurece es la deslealtad. Es una fiera para sus oponentes, una compañera sensible para sus aliados.
Comprometida con la salud pública, ha abordado su gestión sin medir el desgaste que implica. Su fragilidad física parece encender más hondamente su pasión, tal vez por eso, el pueblo pobre intuye en ella a alguien como lo fue Evita, quien en varias oportunidades le cuestionara duramente a Perón su predisposición a acordar con quienes le darían el golpe de gracia cuando tuvieran la oportunidad de hacerlo.

Recordemos que a fines de diciembre la funcionaria denunció un enorme caso de corrupción relacionado con el plan remediar, señalaba entonces que los medicamentos que enviaba la nación para ser distribuídos en los hospitales y sistema público de salud en general (salas de atención primaria, entre otros) terminaban en comercios del ramo. La investigación reveló redes que vinculaban a municipios, comercios, referentes políticos, entre tantos otros, que sirviéndose de la inversión pública proveían a farmacias, además de consultorios médicos y odontológicos particulares; éstos últimos haciéndose incluso de equipamiento, aparatos y tecnología en detrimento del Estado.

Es conocida por chequear al personal en funciones, apareciéndose repentinamente en los centros asistenciales de salud de cualquier lugar de la provincia para verificar el cumplimiento de la prestación laboral. Llegando a increpar duramente a los que encuentra durmiendo y cesanteando a quienes no estén en servicio cuando se hallen obligados legalmente a hacerlo.

Ultimamente la inquieta la creación de un sistema de salud que integre a todos los actores del área a fin de cubrir aquellos territorios de la provincia del Chaco que aún hoy están aislados, de modo tal que se eviten las islas ociosas prontas a brindar salud en el marco del intercambio económico pero ajenas a la necesaria solidaridad social.

Sus estallidos parecen injustificables y tal vez lo sean, para quien no la conozca a ella o a sus obsesiones. Pero en la perspectiva de su gestión me atrevo a preguntar: ¿a qué intereses estará molestando hoy Sandra Mendoza?, ¿con qué se habrá encontrado en ése ministerio?. Sea cual fuere el caso, dudo que su furia carezca de fundamento. Si es o no el modo de expresarlo...diría Evita: "Esa es una discusión burguesa".

Casa de gobierno

Video tomado del Perfil de Fontevecchia

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