sábado, 22 de noviembre de 2008

Paro Policial

Hecho sin dudas interesante el paro de la policía en Corrientes. Inicialmente las demandas eran recomposición de salario (ganan 900 pesos piden 1.500), no a las represalias por las medidas de acción directa y la renuncia del jefe de policía (denunciado por malversación de fondos públicos a raíz de desvíos para construcción de una casa en Bella Vista). Pero lo interesante es lo no dicho y sin embargo subyacente, surgido a partir de la dinámica demandante, piden un nuevo reglamento, el que tienen data de 1.976, inicio de la dictadura militar. Afirman que no pueden cuestionar órdenes superiores, menos desobedecerlas. En los reportajes efectuados éstas personas afirman que mientras los vecinos de los barrios humildes piden más seguridad ellos reciben órdenes de patrullar sólo el centro de la ciudad, donde se encuentran bancos y grandes comercios, además de la “gente bien”. Entretanto sus propias familias quedan a la buena de Dios. ¿No es acaso una clara situación de implementación de una orden injusta e inmoral?, ¿están ellos obligados a obedecerla?. Según el derecho administrativo nadie está obligado a obedecer una orden injusta o inmoral.

Al mismo tiempo se está juzgando a un grupo de militares que participaron en crímenes de lesa humanidad cometidos en el ex regimiento de infantería 9 (Losito, Barreiro, Demarchi y otros). ¿Cómo es que juzgamos el pasado pero reproducimos las condiciones que provocaron el desastre en el presente? ¿somos el modo en que se reproduce lo mismo?. Será así hasta que aceptemos el emegente social que dinamiza las formas, que nos hace ver que derecho humano es comer, curarse, educarse, trabajar, estudiar, vestirse, incluso, tener un nombre y comunicarse. Sobre lo último un oficial nos afirmaba en un reportaje radial que arriesgaba su posición al hablar en el programa, ya que ellos tienen totalmente prohibido entrar en contacto con los medios cualesfuera que sean (diarios, televisión, radio, etc). ¿Cómo es que en un país en el que se ha hecho bandera de la libertad exista gente censurada reglamentariamente?.

Es sustancial que saldemos la deuda con el pasado sanando nuestros traumas mediante el juicio a los responsables de crímenes aberrantes perpetrados en el marco de una dictadura militar gerente de intereses ajenos al pueblo. Pero el pasado es siempre una advertencia para el presente. Los monstruos son individuos socializados, es decir que no salen de un repollo, es el mundo en el que viven el que da forma a su psique. Intento advertir que si seguimos utilizando hoy un aparato ideológico del estado militarizado genocida, como lo es la ley reglamentaria de la policía no debiéramos sorprendernos de sus resultados. El caso del asesinato de Monchito Arce (militante social a cargo de un comedor infantil) en la navidad del 2.006; los jóvenes quemados en la comisaría séptima. La lista es larga, no es mi intención historiar, sí comprender.

La respuesta recibida fue que no se les permitía formalmente hacer paro, la ley (de la dictadura) excluía ésa posibilidad. Ellos, (los jóvenes cadetes, mujeres y varones) responden: esa ley no fue hecha para nosotros, es la ley de la dictadura. Con ésa respuesta se están apropiando de la historia, dinamizando las formas sociales. Todo en el marco de la discusión presupuestaria en la legislatura provincial; sabían que se estaba asignando el recurso público por ley y actuaban en consecuencia. Laclau diría: la demanda (recomposición, nuevos jefes, nueva ley) la frontera interna: la indiferencia de las autoridades. Si deconstruimos indiferente: in-diferente (sin el diferente). Excluyo lo que no está en mí. Es fácil quedarse en la alucinación de la autocomplacencia que borra al “otro”, algo muy frecuente en las autoridades públicas. Salir del autismo es una disciplina cuyo aprendizaje se inicia al diferenciar mi yo de la persona de mi madre y aceptar que aquello no soy yo mismo, que soy dependiente y vulnerable es el primer paso; después llega el alimento y la excreta. Pasa que a veces, se reconoce al “otro” no como otro igual a mí, de carne y sangre, sino como “lo otro”, cosa, alimento; algo que se puede deglutir, incorporar al cuerpo para hacerlo más fuerte. Se consume su energía vital, se comprime su esencia, se detrae su utilidad y luego se lo excreta. ¿Querrán hacer eso con los jóvenes policías que se animaron a desafiar las reglas?. A modo de constatacion me remito a lo expresado por el diputado radical Armando Aquino Britos quien comparó el hecho con el levantamiento carapintada en la época de Alfonsín, cuando el coronel Aldo Rico ocupó la Escuela de Infantería de Campo de Mayo para exigir la amnistía y la sustitución de la cúpula militar. Es clara la apropiación de lo simbólico (levantamiento militar en democracia=golpe) para posicionarse desde el pasado a fin de evitar un enfoque responsable del presente. Es ahora que gobiernan, en democracia, con una reglamentación de la dictadura. Esta es la policía que crearon durante los años de gobierno del Frente de todos, alianza “exitosa” con los liberales de la “sociedad rural” (Josefina Meabe presidente de la cámara de diputados, madre del presidente de la sociedad rural), institución antes presidida por De Marchi, quien está siendo juzgado por crímenes en el regimiento de infantería 9 durante la dictadura militar. Es la gente que pide olvido y perdón, quienes tangencialmente a través de sus aliados políticos operan una reconstrucción fragmentaria de la historia para reproducir en el presente las condiciones que le otorgan un poder incuestionable.
Mónica Colunga






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