sábado, 22 de noviembre de 2008

Hay que tener cuidado con las palabras

Hay quienes las pueden llegar a creer. Es el caso del director de la escuela de policía quien tomó por cierta la reforma constitucional de 2.007 (carta magna provincial), que en su artículo 6 consagra el legítimo derecho de reclamar un derecho a cualquier ciudadano, no pudiendo el Estado invalidarlo por ello.
¿Y qué es la verdad sino aquello que elegimos creer? ¿y qué es creer si no ponerle el cuerpo a esa verdad?. Con su actitud persistente consiguió un amparo favorable del juez de Esquina.
¿Qué es lo que nos sorprende de éste paro policial? El nivel de convicción en el marco de una sociedad que parecía haber desertado de sí misma.
La democracia ha sido el discurso preferido de la dirigencia radical, heredera de un pasado pendular. Leandro Alem, cansado de lidiar con el discurso impracticable, antes de suicidarse escribió: Los radicales conservadores se irán con Don Bernardo de Irigoyen; otros radicales se harán socialistas o anarquistas; la canalla de Buenos Aires, dirigida por el pérfido traidor de mi sobrino Hipólito Yrigoyen, se irá con Roque Sáenz Peña, y los radicales intransigentes nos iremos a la mismísima mierda.
Pero el tiempo es una experiencia vital compartida y cada quién construye el suyo propio. La policía de Corrientes, también heredera de un pasado, ahora quiere cambiar su paradigma, ¿se lo vamos a permitir?. Pregunto al colectivo humano del cual somos parte, porque entiendo que las leyes se construyen y destruyen en él. Coexistir en la armonía o el conflicto es una decisión que debe tomarse con responsabilidad. Armonizar entendido como ceder cuando se puede y resistir cuando se debe. No evadiendo el hecho, no ocultando la basura bajo la alfombra. Resolviendo las asimetrías con sabiduría.
El comisario Hernández, director de la escuela de cadetes fue puesto en situación de disponibilidad; mientras muchos medios decían que había sido exonerado de la fuerza. La razón expuesta fue una versión de familiares de cadetes, según los cuales el oficial habría presionado a sus hijos a asistir a la marcha del lunes 21 de abril.


Extraña modalidad tomar vías de hecho sin elementos probatorios al mismo tiempo que se invoca un asalto a la democracia.

Es sumamente inusual que el factor dinamizador social sea un sector hiperdisciplinado. Como si se tratara de una ecuación desbalanceada que busca la variable ausente, ésta policía pide condiciones de vida dignas y libertad!?.
Perdonen pero aún no salgo de mi asombro. Al mismo tiempo me resulta extraña la demora en brindar una solución de parte de las autoridades; tal vez en una pretendida imitación de la actitud de la presidenta en relación al paro del campo. Pero aquí no hay defensa de una renta extraordinaria, Aquino Britos no tiene la sencillez y la pasión de Delía y nadie asoma a la convicción discursiva de Cristina Fernández. La interpretación de un drama, si no hay destreza histriónica puede parecer comedia.

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